La lucha contra el VIH en Cuba

FERNANDO RAVSBERG / febrero 23, 2012
Ivón es portadora del VIH a pesar de lo cual confía en que su niña nazca sana. Foto: Raquel Pérez“Enfrentarse a la realidad del embarazo y el VIH no es fácil, yo en abril voy a cumplir 11 años desde que me diagnosticaron”, me cuenta Ivón Delgado pero aclara que su  “barriga fue planificada, tengo 33 años y si espero más entro en una edad de riesgo”.
En 2011 dieron a luz 93 madres portadoras del VIH-SIDA, 92 de esos niños nacieron completamente sanos. El éxito cubano fue reconocido por la Organización Mundial de la Salud, que propone bajar la tasa de contagio a menos del 2%.
Ivón me revela que el secreto está en mantener el tratamiento antirretroviral a rajatabla para que la carga se haga indetectable, alimentarse bien y ser chequeada regularmente, “durante los primeros meses tuve unas 4 consultas médicas semanales”.
Cuba gasta U$D 150 millones al año en los diferentes programas del sistema de lucha contra el virus, la cifra la obtuve conversando con la Dra. María Gisela Lantero, jefa del departamento de infecciones de VIH SIDA del Ministerio de Salud Pública.
Parte de ese dinero se invierte en testar a todas las embarazadas, “en 2011 nacieron 133 000 niños e hicimos 240 000 pruebas de VIH, lo hacemos en el primer trimestre del embarazo y en el tercero para detectar también a las que se infectan después”.

La Dra. Lantero dirige la lucha contra el VIH en Cuba. Foto: Raquel PérezLa Dra. Lantero me cuenta que el año pasado, 100 de las 143 embarazadas eran conscientes de que portaban el virus y decidieron de todas formas tener un hijo. El resto fueron mujeres que no lo sabían o que lo contrajeron durante el embarazo.
Este último fue el caso de Laura Clavel, de 27 años, diagnosticada de VIH a las 32 semanas de embarazo. “Lo primero que pedí fue un aborto, no estaba preparada para algo así, fue desgarrador, fue como morirme”, recuerda la joven.
Sin embargo, los médicos consideraron que en su caso el aborto podría ser aún más peligroso y “tuve que correr el riesgo”. “El día más feliz de mi vida fue cuando nació y comprobé que estaba sano”, me dice visiblemente emocionada.
Ahora Laura se sumó, como promotora de salud, al equipo de la Dra. Tania Massip. Ellos son los que trabajan sobre el terreno, dedicados a la atención médica, social y preventiva de los casos de VIH SIDA en el municipio Plaza de La Revolución.
Su trabajo de prevención es tal que llegan a estudiar “a las mujeres con VIH en edad fértil y les informamos cuando están con carga viral indetectable, con los linfocitos T altos y por lo tanto es un buen momento para embarazarse si quieren hacerlo”.

La Dra. Tania se encarga sobre el terreno de la atención de los portadores de VIH. Foto: Raquel PérezAun así, la Dra. Tania aclara que “la decisión final siempre es de la mujer y nosotros tratamos de apoyarla incluso cuando es contraria a nuestras recomendaciones”. De hecho la causa de que en 2011 naciera un niño con VIH fue que su madre no siguió el protocolo de Salud Pública.
Los resultados hablan por sí solos, la Dra. María G. Lantero me revela que desde 1986 solo fueron diagnosticados 38 niños nacidos con VIH. Pacientemente intenta que yo comprenda que esto es parte de una estrategia mucho más amplia.
Detalla que el 95% de las mujeres cubanas acuden a un médico para que les diagnostique el embarazo, lo cual permite una detección precoz, a partir de ese instante reciben atención y más del 99% paren en instituciones hospitalarias.
Desde el año 87 se les realizan pruebas de VIH a todas las embarazadas, ellas y todos los enfermos –más de 6000 personas- reciben de forma gratuita el tratamiento antirretroviral, tanto los genéricos, producidos en Cuba, como los de importación.
Con estos últimos a veces tienen problemas por el Embargo de EEUU. La Dra. Lantero me cuenta que el pasado año Washington “nos incautó el dinero con que el Fondo Mundial de lucha contra el SIDA de las Naciones Unidas apoya a Cuba”.
A pesar de eso, los programas continuaron y a mediados de marzo habrá un nuevo milagro, nacerá la hija de Ivón y será una niña sana y querida, “todo el mundo me llama, me siento bien atendida y, sobre todo, estoy muy contenta con mi negrita”.

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Acerca de vicentefeliu

Vicente Feliú. Coordinador General del Proyecto para la Canción Iberoamericana Canto de Todos. Descendiente de catalanes, gallegos, canarios y cubanos. Casado, varias veces. Esposa actual (y última, si no me bota), Aurora Hernández, a la que amo mucho. Tres hijos: Víctor, Cristián y Aurora de Los Andes. Llevan diferentes apellidos.
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